Qué debe incluir un contrato de guardianía: 10 cláusulas imprescindibles
Cobertura de ausencias, supervisión documentada, sustitución de personal y transición al terminar: las diez cláusulas que sostienen un contrato de guardianía.
Equipo Seguridad BAS
Un contrato de guardianía mal redactado no se nota el primer mes. Se nota el día que falta un guardia, que desaparece mercancía o que quieres cambiar de proveedor y descubres que estás atado. Esta es la lista de lo que debe constar por escrito antes de firmar.
1. Puestos, horarios y modalidad
No basta con «dos guardias». El contrato debe especificar cuántos puestos se cubren, en qué ubicación exacta, en qué horario y con qué modalidad (fijo, móvil, con o sin arma). Si el servicio es 24/7, debe decirlo así y detallar los turnos.
2. Quién cubre las ausencias
La cláusula que más se echa de menos. ¿Qué pasa si un guardia enferma, renuncia o no se presenta? El contrato debe establecer que la cobertura es responsabilidad de la empresa, sin costo adicional y en un plazo definido. Sin esa cláusula, el hueco lo pagas tú.
3. Perfil y acreditación del personal
Debe constar que el personal está acreditado conforme a la Ley Orgánica de Vigilancia y Seguridad Privada, afiliado al IESS y capacitado, y que la empresa mantiene esa condición durante toda la vigencia del contrato. Añade el derecho a solicitar la documentación cuando lo consideres.
4. Supervisión: frecuencia y evidencia
Especifica cada cuánto se visitan los puestos, si las visitas son anunciadas o no, y cómo se documentan. Un contrato que menciona la supervisión sin definir frecuencia ni registro no obliga a nada.
5. Reportes y acceso a la información
Define qué recibes y cada cuánto: parte diario de novedades, registro de rondas, informe mensual, registro de accesos. Y quién de tu equipo tiene derecho a pedirlo. La información es la única forma de saber si el servicio que pagas es el que recibes.
6. Responsabilidad y seguros
Debe constar la póliza de responsabilidad civil vigente, su cobertura y su vigencia, además del procedimiento ante un siniestro: a quién se avisa, en qué plazo y qué documentación hace falta. Revisa expresamente si cubre faltantes de mercancía; muchas no lo hacen.
7. Sustitución de personal a petición del cliente
Incluye el derecho a solicitar el cambio de un guardia sin necesidad de justificar una falta grave, y el plazo en que debe producirse. No es un capricho: la relación entre el personal de seguridad y el de tu operación determina buena parte del resultado.
8. Confidencialidad
Los guardias ven quién entra, cuándo sale la mercancía y qué se mueve dentro. La cláusula de confidencialidad debe alcanzar a la empresa y a su personal, y sobrevivir a la terminación del contrato.
9. Terminación y transición
Plazo de preaviso, causales de terminación anticipada y —esto se olvida siempre— obligación de mantener el servicio durante la transición hasta que entre el nuevo proveedor. Un cambio de empresa con la instalación descubierta tres días es exactamente el escenario que no quieres.
10. Revisión de precio
Define cuándo y cómo puede ajustarse la tarifa, y con qué preaviso. Los ajustes salariales del sector existen y son legítimos; lo que no debe existir es la subida sorpresa a mitad de contrato.
Lo que no debería estar
- Permanencias largas sin salida. Un año es razonable; tres años sin cláusula de salida por incumplimiento, no.
- Exclusiones de responsabilidad demasiado amplias. Si la empresa no responde por nada, no estás contratando seguridad.
- Renovación automática silenciosa sin ventana de preaviso.
En Seguridad BAS entregamos estas cláusulas de entrada porque son las que sostienen un servicio a largo plazo. Si quieres revisar tu contrato actual con esta lista al lado, escríbenos: te decimos qué le falta, contrates con nosotros o no.
Equipo Seguridad BAS
Seguridad BAS (Brigadas Antirobos Seguridad) opera desde 1989 y está certificada ISO 9001. Lo que publicamos sale de nuestra propia operación en guardianía, monitoreo y custodias en Ecuador.