Saltar al contenido

Desde 1989 · Certificación ISO 9001

+593 2 250 0994 [email protected]
Seguridad BAS Brigadas Antirrobos Seguridad
Llamar al +593 2 250 0994

Cuántos guardias de seguridad necesita realmente tu empresa

Cubrir un puesto 24/7 no son dos guardias: son algo más de cuatro personas. La aritmética de los turnos y cómo revisar cualquier propuesta de guardianía.

Equipo Seguridad BAS

4 min de lectura

La pregunta llega siempre igual: «necesito una cotización para dos guardias». Y casi siempre es la pregunta equivocada, porque el número de guardias es el resultado de un cálculo, no el punto de partida. Este artículo explica cómo se hace ese cálculo, para que puedas revisar cualquier propuesta que recibas —incluida la nuestra— con criterio propio.

Primero: cuántos puestos, no cuántos guardias

Un puesto es una posición que hay que cubrir: la garita de ingreso, la recepción, el patio de maniobras. Un guardia es una persona. No son lo mismo, y confundirlos es el error más caro al contratar seguridad.

Empieza recorriendo tu instalación y anotando cada punto donde alguien tiene que estar presente, en qué horario y por qué. Si no puedes explicar en una frase qué evita ese puesto, probablemente no lo necesitas.

La aritmética de un puesto 24/7

Aquí está el número que sorprende a casi todo el mundo. Una semana tiene 168 horas. Si la jornada legal ronda las 40 horas semanales, cubrir un solo puesto las 24 horas de los 7 días exige:

168 ÷ 40 = 4,2 personas por puesto.

Ese es el mínimo teórico bajo una jornada ordinaria de 40 horas. En la práctica ecuatoriana el sector organiza el puesto con turnos de 12 horas y un relevo rotativo —el saca-franco—, lo que da tres guardias por puesto de 24 horas. Es la cifra que manejan las propias empresas del sector y la que explica por qué un puesto permanente cuesta lo que cuesta.

Tres es el suelo, no el techo: si hay que cubrir vacaciones, permisos y bajas sin dejar huecos, hace falta personal adicional de reserva. Lo que no existe en ninguna aritmética es un puesto de 24 horas cubierto por una o dos personas.

Por eso, cuando una propuesta ofrece un puesto 24/7 con dos o tres guardias, la pregunta correcta es: ¿quién cubre el resto de las horas? La respuesta suele ser turnos de doce horas sin descanso adecuado, o huecos que aparecen justo cuando alguien falta. Un guardia agotado no vigila: se sienta.

Segundo: qué horas necesitas de verdad

No toda instalación necesita cobertura permanente. Antes de asumir 24/7, revisa:

  • ¿Cuándo ocurren o podrían ocurrir los incidentes? Muchas operaciones concentran el riesgo en la noche y el fin de semana.
  • ¿Hay horas en las que el puesto solo mira una puerta cerrada? Esas horas se cubren mejor con alarma y videovigilancia verificada.
  • ¿Qué pasa en el cambio de turno? Es el momento más vulnerable de cualquier operación continua, y casi nunca se planifica.

Reducir un puesto de 24 horas a 12 bien elegidas, reforzado con detección en el perímetro, suele proteger igual o mejor por bastante menos dinero.

Tercero: dónde la tecnología sustituye personal (y dónde no)

La tecnología rinde donde hay superficie grande y poco movimiento: perímetros, patios, bodegas cerradas, instalaciones desatendidas. Una cámara con analítica detecta a quien cruza un cerramiento y avisa en el momento, sin cansarse ni distraerse. Ahí, un puesto fijo es caro y poco eficaz.

El personal es insustituible donde hay decisión y trato con personas: control de accesos con criterio, atención al público, respuesta ante un incidente, verificación de un despacho. Ninguna cámara le niega la entrada a alguien que insiste.

El error clásico es pagar por ambas cosas sin conectarlas: cámaras que nadie mira y guardias que no reciben las alertas. Si inviertes en videovigilancia, exige que esté integrada con quien tiene que actuar.

Cuarto: la supervisión no es un extra

Un servicio de guardianía sin supervisión se degrada en semanas. No por mala fe: porque nadie sostiene el mismo nivel de atención sin que nadie lo revise nunca. Pregunta siempre con qué frecuencia se visitan los puestos, si esas visitas quedan registradas y si tú puedes verlas.

Si una propuesta no menciona la supervisión, no es más barata: es incompleta.

Una forma rápida de revisar cualquier propuesta

  1. ¿Cuántos puestos propone, y qué evita cada uno?
  2. ¿Cuántas personas asigna por puesto, y salen las cuentas con las horas?
  3. ¿Qué pasa cuando alguien falta? ¿Quién cubre?
  4. ¿Con qué frecuencia hay supervisión y cómo se documenta?
  5. ¿Qué parte del riesgo se resuelve con tecnología y cómo se conecta con el personal?

Si una propuesta responde estas cinco preguntas por escrito, estás ante una empresa que piensa la seguridad. Si solo trae un precio por hora, estás ante un proveedor de horas.

En Seguridad BAS hacemos este ejercicio antes de cotizar, y a veces el resultado es que hacen falta menos puestos de los que el cliente pensaba. Pide una evaluación y lo revisamos juntos.

Equipo Seguridad BAS

4 min de lectura

Seguridad BAS (Brigadas Antirobos Seguridad) opera desde 1989 y está certificada ISO 9001. Lo que publicamos sale de nuestra propia operación en guardianía, monitoreo y custodias en Ecuador.

Más sobre guardianía y vigilancia

Páginas relacionadas