Saltar al contenido

Desde 1989 · Certificación ISO 9001

+593 2 250 0994 [email protected]
Seguridad BAS Brigadas Antirrobos Seguridad
Llamar al +593 2 250 0994

Seguridad en la cadena de suministro: dónde se pierde la mercancía

La carga rara vez se pierde en la carretera: se pierde donde cambia de manos. Cómo controlar los puntos de transferencia.

Administrador

4 min de lectura

Verificación de carga y precintos en el patio de despacho de una bodega

Cuando una empresa detecta faltantes en su cadena logística, el primer reflejo es sospechar de la carretera. En la práctica, la mercancía rara vez desaparece en tránsito: desaparece en los puntos de transferencia, donde cambia de manos, de vehículo o de responsable.

Cuando el eslabón crítico es el trayecto, lo que corresponde es una custodia armada de mercancía en ruta; en el resto de eslabones, procedimiento.

El mapa de los puntos de transferencia

Dibuja el recorrido físico de tu mercancía y marca cada punto donde alguien la entrega y otro la recibe:

  1. Proveedor a transporte.
  2. Transporte a recepción en bodega.
  3. Bodega a picking o preparación.
  4. Preparación a despacho.
  5. Despacho a transporte de salida.
  6. Transporte a cliente final.

Cada flecha es un punto de control necesario. Donde no hay verificación documentada, hay una zona ciega.

Verificación de carga y precintos en el patio de despacho de una bodega

Los tres controles que más rinden

1. Doble verificación en recepción y despacho

Que quien cuenta no sea quien registra. Es el control más simple y el que más faltantes elimina.

2. Precintos numerados

Colocados en origen, registrados y verificados en destino antes de abrir. Un precinto que se comprueba después de descargar no sirve para nada.

3. Trazabilidad documental

Que cada movimiento tenga responsable, hora y firma. Cuando aparece una diferencia, la trazabilidad dice en qué tramo se produjo, y eso resuelve el 80% de las investigaciones.

El eslabón de los terceros

Buena parte de la cadena la operan empresas que no son la tuya: transportistas, operadores logísticos, proveedores. No puedes gestionar su seguridad, pero sí puedes exigir condiciones:

  • Requisitos mínimos de seguridad en el contrato.
  • Identificación del personal que accede a tus instalaciones.
  • Protocolo común de precintos y verificación.
  • Derecho a auditar los puntos de transferencia.
  • Comunicación inmediata de cualquier incidente.

Qué medir

Sin indicadores, todo es percepción. Tres bastan para empezar:

  • Faltantes por tramo, no en total. El dato global no dice dónde actuar.
  • Tiempo de detección: cuánto pasa entre que ocurre y que se detecta. Reducirlo suele ser más rentable que aumentar la vigilancia.
  • Incidencias por transportista y por ruta. Los patrones aparecen rápido.

Dónde ayuda la tecnología

  • Lectura de placas en el acceso, para registrar entradas y salidas sin depender de que alguien anote.
  • Videovigilancia en la zona de despacho, encuadrando la mesa de trabajo y la salida.
  • Control de accesos que registre qué personal entró a la zona de almacenamiento y cuándo.
  • Seguimiento GPS en la ruta, con alertas por desvío o parada no prevista.

Ninguna sustituye el procedimiento: lo hacen verificable.

El error de concentrarlo todo en la carretera

Contratar custodia para las rutas mientras el despacho no tiene doble verificación es proteger el tramo donde menos se pierde. Antes de invertir en la carretera, revisa los dos extremos: casi siempre están ahí las diferencias.

Los cuatro números que hay que medir

«Se está perdiendo mercancía» no es un diagnóstico: es una sensación. Para actuar hace falta saber dónde, cuánto y cuándo, y eso son cuatro indicadores que cualquier operación puede llevar en una hoja de cálculo desde el primer mes.

  1. Diferencia entre lo despachado y lo recibido, por ruta y por transportista. Es el número que ordena todo lo demás: si se concentra en una ruta o en un tercero, ya sabes por dónde empezar.
  2. Precintos rotos o cambiados, por origen. Un precinto que no coincide es un hecho, no una sospecha. Sin número de precinto anotado en origen y verificado en destino, este indicador no existe.
  3. Diferencias de inventario por zona de bodega y por turno. El cruce por turno es el que más rápido señala dónde mirar, y el que casi nadie hace.
  4. Despachos fuera de horario o fuera de procedimiento. Cuántos hubo, quién los autorizó y por qué. La excepción repetida deja de ser excepción.

Con tres meses de estos cuatro números encima de la mesa, la conversación cambia por completo: se deja de discutir si hay un problema y se empieza a discutir en qué eslabón está. Y casi siempre el resultado sorprende, porque la pérdida rara vez está donde la intuición la pone.

Un apunte sobre cómo se recogen estos números: no hacen falta sistemas nuevos. Los cuatro salen de documentos que la operación ya emite —la guía de remisión, el acta de recepción, el conteo de inventario y el registro de despachos—; lo que falta casi siempre no es el dato, es que alguien lo consolide una vez por semana en la misma hoja. La primera consolidación cuesta una tarde; las siguientes, veinte minutos.

Cuando el patrón apunta hacia dentro y no hacia fuera, el material está en cómo prevenir el robo interno en tu empresa.

El dispositivo completo —bodega, despacho, patio y ruta— está en seguridad para logística y distribución.

Hablemos de tu caso

En Seguridad BAS llevamos desde 1989 protegiendo empresas, conjuntos residenciales e instituciones en todo el Ecuador. Escríbenos por WhatsApp (abre en una pestaña nueva), llámanos al (02) 250 0994 o pide tu cotización sin compromiso. Empezamos con una visita al lugar: la propuesta sale de lo que vemos ahí.

Administrador

4 min de lectura

Seguridad BAS (Brigadas Antirobos Seguridad) opera desde 1989 y está certificada ISO 9001. Lo que publicamos sale de nuestra propia operación en guardianía, monitoreo y custodias en Ecuador.

Más sobre custodias y valores

Páginas relacionadas